INHA resguarda cuevas casas prehispánicas en Durango
Alista el INAH un proyecto para su investigación, conservación y difusión
Casas prehispánicas permanecen protegidas -desde hace mil años- dentro de cuevas que están en un acantilado de Durango.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó el hallazgo arqueológico hace dos años, en barrancas del Municipio de Pueblo Nuevo, pero apenas fue reportado.
José Luis Punzo Díaz, arqueólogo del Centro INAH en Durango, dijo que las casas son únicas a nivel nacional y que fueron habitadas por personas influenciadas por la cultura Chalchihuite.
Punzo Díaz comentó que la zona arqueológica denominada "Cuevas en Acantilado" es la más importante de las 500 que se tienen ubicadas en el Estado, y que para llegar a ella es a través del rappel.
"Estas casas en el acantilado son únicas a nivel nacional, realmente es un hallazgo muy importante, la cueva más grande tiene 18 estructuras al interior y unas son de dos pisos", dijo.
"Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura de tierra, es la mejor bajareque (pared de palos entretejidos con cañas y barro) que hay en el País, son cuevas que tienen mil años de antigüedad, las tenemos fechadas en el año mil 150 después de Cristo, y bueno, pues tienen un nivel de conservación excepcional, por la fragilidad del contexto, por el tipo de construcción de bajareque que es muy frágil, encontrarlas después de mil años es increíble".
El descubrimiento de la zona arqueológica derivó luego de que personal del INAH revisara unas fotografías de un arqueólogo aficionado -del cual no se proporcionó el nombre- y que fueron entregadas en los 80's al Museo El Aguacate de la ciudad de Durango.
Punzo Díaz dijo que la conservación de los inmuebles encontrados se debe en gran parte a la dificultad que se tiene para llegar a la zona, misma que declinó ubicar con exactitud, para evitar el ingreso masivo de ciudadanos interesados en observar los vestigios.
"Se encuentran en barrancas sumamente inaccesibles, desde el tipo de vista topográfico, son desniveles muy importantes, no es fácil llegar, a menos de que la misma gente del lugar que son las que los descubren te guíen", aseguró.
El arqueólogo señaló que las viviendas localizadas en el municipio de Pueblo Nuevo son semejantes a estructuras descubiertas en Chihuahua como "Cuarenta Casas" y "Cueva de la Olla".
Punzo Díaz destacó, sin embargo, que las estructuras duranguenses están hechas bajo la técnica de bajareque, esto es madera cubierta por tierra.
"(La técnica de construcción) es fundamental para poder entender esta parte arqueológica de la sierra, en Chihuahua las casas fueron hechas con mampostería, construían con tierra batida y piedras y en cambio las viviendas en Durango están hechas de bajareque, es decir, clavaban madera y luego esta madera la cubrían con tierra", explicó.
El bajareque fue una técnica utilizada en Mesoamérica, así como en el suroeste de los Estados Unidos, y es un método observado en las casas localizadas en el municipio de Pueblo Nuevo y en El Mezquital, en donde desgraciadamente las estructuras que se han localizado han sido afectadas por la presencia de habitantes de la región.
El arqueólogo dijo que en los siguientes meses se contemplan hacer las primeras propuestas de conservación de las estructuras, que incluyen pruebas de carbono 14, revisión de las subestructuras a través de un radar de penetración, además de trabajo de investigación para determinar elementos tecnológicos aplicados en el área.
Punzo Díaz, dijo que el paso siguiente es desarrollar un proyecto para que posteriormente la población las pueda admirar.
Descartan leyenda de pigmeos
Entre las décadas de los 30 y 40, los niños duranguenses aprendieron en un libro de texto editado por el profesor Everardo Gámiz la teoría de que en Durango en tiempos remotos vivieron pigmeos que construyeron pequeñas casas.
El arqueólogo José Luis Punzo Díaz dijo que aunque desde entonces hubo interpretaciones científicas que refutaron la idea, esta ha permanecido y ha quedado como una leyenda viva.
"Desafortunadamente como siempre pasa con los reportes de investigación científica no llegan al grueso de la población y en cambio el profesor Everardo Gámiz que tenía mucha influencia en la sociedad de la epoca logró colocar su libro y se perpetua hasta a la fecha la idea de los pigmeos en la sierra", dijo.
En su libro Everardo Gámiz, recordó el investigador, relacionaba el hallazgo de momias de estatura pequeña con las casas que existían en El Mezquital, las cuales tenían puertas y ventanas pequeñas por lo que compaginó ambos datos y considero que en la sierra duranguense habría existido una tribu de pigmeos.
Sin embargo, Punzo Díaz insistió en que estudios realizados en Estados Unidos y Chihuahua han observado que las viviendas en la región fueron construidas con puertas y ventanas pequeñas, para tratar de conservar el calor en climas fríos, como los que existen en la Sierra Madre Occidental y el sur de la Unión Americana.

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karen dijo
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16 Mayo 2009 | 08:20 PM