Elección bajo sospecha... Hay campaña de estado y parcial del IEPC
De la mano del equipo gobernante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), ha ido confirmando las advertencias de los partidos opositores al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que desde diciembre de 2008 vaticinaron no sólo una Ley a modo, sino el control del proceso electoral del 2010, a través de los consejeros que entonces nominaron y que hoy le pagan la factura respondiendo únicamente a los interese del PRI.
A cuatro días de realizarse la jornada electoral del proceso 2010 en Durango, se llega al domingo 4 de julio con una mancha de sospecha, y la parcialidad constante del árbitro electoral; luego que durante éste se acumularon elementos que así lo hacen suponer.
Destaca la campaña calificada de “Estado” por parte del gobernador Ismael Hernández Deras, quien hasta el último día de las campañas realizó las conocidas “Audiencias Ciudadanas” en todos los rumbos del estado, pero principalmente en aquellos municipios en donde advirtieron que la oposición se fortalecía.
La inauguración de obras que de manera estratégica fueron postergando para dar golpes mediáticos en los días cercanos a la jornada del 4 de julio; la distribución masiva de cemento, material de construcción y despensas en la mayoría de los municipios de la entidad; hoy se asegura que “Mariana Trinitaria”, ya no representa nada comparado con el despliegue operado en este año.
DE ALIADOS A JUDAS INCARIOTE
Como lo advirtiera Hernández Deras, durante el proceso de conformación de la Coalición “Durango nos Une”, que tenia alfiles al interior de los partidos aliancistas para “reventarlos”; antes y después de su conformación hizo de todo, desde la cooptación de partidos, hasta la compra de “dirigentes” para denostar y socavar a la coalición opositora.
Y es que desde la conformación de la Coalición “Durango nos une”, que movió las piezas al interior del PRI, al grado que: los “bebeleches” se quedaron con las ganas de ocupar una curul en el Palacio Legislativo, desdibujó el escenario original para la conformación de la bancada priista.
No sólo se tuvo que recular la decisión, sino que además se mermó la fortaleza del aún jefe de Zambrano, quien hubo de compartir su poder con las fuerzas políticas representadas al interior de su partido, al ceder más del 80 por ciento de las posiciones legislativas.
Hablar de “líderes” o dirigentes partidistas contratados para socavar a sus adversarios, es hablar de personajes que se alquilaron sin ningún decoro, desde simples personeros como Pepe Posadas del PRD, o Gustavo Nevárez, -ex priista, ex petista y ahora ex panista- hasta sus aliados del Yunque, como el ex presidente nacional del PAN, Manuel Espino Barrientos, a quien ya le “montan” un restaurante en nuestra ciudad capital como pago a sus buenos oficios.
A lo largo del proceso, tanto el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), como el Partido Duranguense y Nueva Alianza (PANAL), sólo le sirvieron de comparsa al jefe de Zambrano y su partido. La réplica mediante conferencias de prensa y la presentación de impugnaciones contra la Coalición, fue su tarea.
Desde las entrañas del Partido de la Revolución Democrática (PRD), José Posadas Sánchez, hizo la tarea para Hernández Deras, él mismo combatió a la coalición “Durango nos Une”, mediática y legalmente hasta interponer cuando menos 22 quejas, impugnaciones y denuncias en su contra; logró desbancar a los candidatos registrados por la coalición e imponer a sus correligionarios, pero sólo para cumplirle a su “jefe”, pues tan luego obtuvo lo que quería las abandonaron, como ejemplo esta el caso del candidato a diputado por el distrito XVI Rafael Díaz Irigoyen.
Leer más en Contralíneas No. 139



