Listo en "Corredor Escultórico" para la ciudad de Durango
12 piezas escultóricas realizadas en troncos gigantescos de árboles
Una revolución
Los límites para la creación desaparecen cuando obras como ésta cobran vida.
De la autoría de Manuel Valles, el Corredor Escultórico, que va desde el distribuidor vial hasta la entrada al aeropuerto, constituye un verdadero estímulo para los sentidos.
El escultor duranguense, autor de El Árbol de la Vida, ubicado en Las Cuchillas, culmina una nueva obra conformada por 12 piezas escultóricas realizadas en troncos gigantescos de árboles, una de ellas colaboración de Germán Valles, quien participa como alumno de la Escuela de Pintura y Escultura del Estado de Durango.
Talladas en sabinos secos, con algunas aplicaciones de metal, vidrio y policromadas en su totalidad, las esculturas que forman parte de este recorrido artístico están inspiradas en elementos característicos del estado.
CONTRA VIENTO Y MAREA
Sin embargo, no todo es tan fácil como parece; éstas obras que hoy se lucen imponentes por su colorido y su forma, llevaron aproximadamente seis meses de trabajo. En el proceso, el autor se vio expuesto a las inclemencias de tiempo y toda clase de complicaciones, como caer de seis metros de altura a media carretera mientras se encontraba en el proceso de tallado.
"Es parte del proceso, el frío dificulta las cosas, se tuvo que modificar un poco la concepción original para aprovechar las ventajas que el material ofrece. Por ejemplo, la escultura del cine pasó de la abstracción a ser una obra figurativa", comenta Manuel Valles.
Ahora que la obra está terminada, los sentimientos fluyen: "es una satifacción personal muy grande, un sentimiento de emoción que nadie puede arrancar, es una aportación para Durango", comenta el artista.
Y con este mismo impetú, el pintor y escultor hablar de su nuevo proyecto.
"Estamos preparando una exposición titulada Los Valles de Valles, que será presentada el 4 de enero en Puerto Vallarta.
La obra está lista para ser contemplada por los duranguenses, y queda a la mano de los visitantes como un testimonio vivo del talento que posee el estado.
El alacrán, cran, cran...
El sol
Las bellas artes
Mantenimiento
Su mantenimiento, como muchas otras obras que se han realizado en lugares públicos, requieren de un mantenimiento permanente, detalle al que pocas veces se le pone cuidado.
"Apelaría a la sensibilidad de las autoridades municipales para que se le dé el mantenimiento que requiere", dice Manuel Valles quien hace énfasis en la importancia del educar al espectador con arte.
Pero, como él, otros escultores se han quedado en la espera para que piezas de gran valor artístico reciban el mantenimiento debido; las obras de Roberto Macías, los fósiles ubicados en Las Moreras y muchos otros que piden a gritos una mirada.
La primera escultura de este corredor escultórico está inspirada en el conocido quehacer cinematográfico en Durango.
Un hombre y una mujer representan la participación de la gente de Durango en la gesta revolucionaria de 1910.
El alacrán es uno de los elementos característicos del estado y forma parte de la obra del artista.
Un sol, en colores rojos óxidos, sostenidos por dos obras monumentales; en donde a través del recortado Cerro del Mercado puede observarse el Sol radiante de Durango .
Las diferentes disciplinas artísticas consideradas como "bellas artes", representadas a través de iconos universales, se coronan en la cabeza de una mujer.
"Vuelven a la vida"
Emprende el vuelo. Un águila se suma a este conjunto de obras escultóricas.
Nuestras raíces. Una cactácea, de cuyo centro sale un indígena, representa las principales tribus que dieron origen a Durango: Acaxes, Humes, Tuitecos, Xiximes, Tobosos, Conchos, entre otras.
Manuel Valles. Autor de las obras que conforman el Corredor Escultórico.
Benigno Montoya. La segunda escultura representa un homenaje al maestro Benigno Montoya, a través de una reproducción en madera de sus famosos ángeles.
AGENCIAS







