Ricardo Castro fue un coloso de la música... Maurice Jarre plagia su música y gana un Oscar

Fue marginado por una política mezquina de compositores mexicanos posrevolucionarios, dice su biógrafo Emilio Díaz /El plagio de uno de sus temas ganó el Óscar con Lawrence de Arabia.
El compositor duranguense Ricardo Castro (1864-1907) fue difamado en vida, relegado al olvido tras su muerte, plagiado por un estadounidense -que ganó el Óscar a la mejor banda sonora en 1962 para la película Lawrence de Arabia- y, posiblemente, envenenado, cuentan Emilio y Dolly Díaz en su libro biográfico Ricardo Castro. Genio de México, presentado en la Feria Internacional del Palacio de Minería.
Coloso de la música nacional, fue arrinconado en la sombra durante más de cien años por una política mezquina de compositores mexicanos que surgieron después de la Revolución, quienes lo estigmatizaron de porfirista y enemigo del pueblo, enfatizó Emilio Díaz en entrevista.
"Castro nunca fue político. Pero frente a su innegable calidad, los músicos mediocres del Porfiriato, que dominaron el ambiente cultural del país, lo difamaron y ocultaron su obra", precisó.
El éxito de Ricardo Castro en Europa fue similar al de Ángela Peralta, señaló, puesto que recibió incontables homenajes e interpretaciones de programas completos con sus obras, situación que no ha vuelto a suceder.
"No es exagerado decir que los públicos de París, Bélgica y Holanda estuvieron a sus pies. Primeros ministros y familias reales asistieron a sus conciertos; sus obras se vendieron como pan caliente, y salvo Manuel M. Ponce nadie ha publicado tantas obras como él", añadió.
Además, la primera sinfonía que Castro compuso a los 19 años (Sinfonía No. 1 en Do menor, Sagrada), "deja en pañales a la de Julián Carrillo, considerada la mejor de México, "y podría asegurar que el joven Beethoven la habría firmado", opinó.
Si nos preguntamos quién compuso en México la primera sinfonía, del primer concierto para piano y orquesta, del primer poema sinfónico, y del primer concierto para violonchelo y orquesta... sí, la respuesta sería Ricardo Castro.
PLAGIO
Lo que sucedió con el concierto para piano de Castro fue una injusticia, comentó. "En 1962 se estrenó la película Lawrence de Arabia, dirigida por David Lean, que ganó muchos Óscar, entre ellos el de mejor banda sonora. Pero lo que nunca se dijo fue que en realidad se trataba del primer movimiento del concierto para piano del compositor duranguense". Aquel Óscar se lo llevó Maurice Jarre y nadie protestó, dijo.
Pero no es casualidad que se lo haya "fusilado" porque Castro lo presentó por primera vez en Europa hacia 1905, además, hace mucho que "se encuentra en la Biblioteca del Conservatorio Nacional al alcance de cualquiera que quiera estudiarlo o copiarlo", indicó.
Entre las anécdotas que relata el libro hay dos que el biógrafo destaca. Una durante la interpretación de su repertorio en Bélgica, cuando al finalizar el concierto, Leopoldo II -hermano de Carlota- lo llamó a su palco para reconocerle su calidad, e impuso sus manos en un acto simbólico de perdón por lo ocurrido a Maximiliano de Habsburgo.
Otra fue el rumor que rodeó la muerte del compositor. Se dijo que fue envenenado durante un banquete oficial, y como la inconformidad de amigos y cercanos creció, Porfirio Díaz, que era un viejo zorro, mandó publicar en la prensa que Ricardo Castro había muerto de pulmonía fulminante. Sin embargo recientemente "encontramos el acta de defunción del compositor y descubrimos que no murió de pulmonía, eso puede consultarse en el libro...", detalló.
Emilio Díaz comentó que gran parte de los documentos y las obras del compositor provienen de lugares tan remotos como Suecia, Bélgica y la Unión Americana.
Finalmente, Díaz adelantó que en los próximos meses publicarán cuatro capítulos más acerca del compositor duranguense, donde se incluirán obras inéditas y anécdotas sobre su vida e historia.



